domingo, 7 de abril de 2013

Whatsappéame cuando llegues

Estar sin estar y la mala educación
Pocas cosas me parecen más desagradables que intentar mantener una conversación con alguien que constantemente interrumpe la charla para contestar los mensajes que le acaba de enviar un coleguilla del curro o su amadísima media naranja (en su mayoría ridículos e intrascendentes, dicho sea de paso). No hablemos ya de los que se adhieren al móvil como una ventosa y pasan el día arreglando asuntos banales a distancia. Para mí, este tipo de gente usa el teléfono porque le pone tener un aparato pegado a la oreja, intercambia mensajitos por el placer de teclear emoticonos y, sobre todo, goza con un falso sentido de omnipresencia que el resto de los mortales debemos interpretar como signo de una intensa vida social. Que les den. Mala educación y falta de tacto, eso es lo que opino.


Tristemente, esta casta de personas que vive permanente conectada a la tecnología y desconectada de su entorno inmediato cada día prolifera más. Es una plaga que nos ataca y se extiende entre amigos, parejas, compañeros de trabajo, hijos, sobrinos y demás parentela. ¿Qué no hay manera de detenerlos?, ¿tendremos que aprender a convivir con esta gente de escasos modales y poco sentido de la empatía? Hay un dicho que reza: si no puedes con ellos, úneteles. Me niego.

domingo, 17 de marzo de 2013

¡Bazinga, los geeks están de moda!

The Big Bang Theory

No sé si es que yo siento especial debilidad por esta serie (trabajo con alguno que otro Sheldon), pero lo cierto que The Big Bang Theory me parece entretenidísima. La CBS lleva a la televisión la mejor sitcom desde Friends (Warner), con personalidades muy bien definidas, situaciones hilarantes y una ambientación tan acogedora que invita al espectador a ver un capítulo tras otro sin poder parar. Jim Parsons y Simon Helberg están que se salen en cada episodio y merecen un reconocimiento especial entre un reparto sumamente bien escogido.

De izquierda a derecha: Wolowitz , Sheldon y Leonard

Reparto:

  • Jim Parsons es Sheldon Lee Cooper, doctor en física teórica y sin duda el personaje más excéntrico del tandem.
  • Simon Helberg es Howard Joel Wolowitz, ingeniero aeroespacial y el único de los geeks que "sólo" tiene una maestría del MIT.
  • Johnny Galecki es Leonard Leakey Hofstadter, doctor en física experimental, eterno enamorado de Penny y compañero de piso de Sheldon.
  • Kaley Couco es Penny (no sabemos sus apellidos), vecina de Sheldon y Leonard, camarera aspirante a actriz que lleva una relación amorosa intermitente con Leonard.
  • Kunal Nayyar es Rajesh Ramayan Koothrappali, doctor en astrofísica y estereotipo del hindú. Padece mutismo selectivo (no puede hablar si hay mujeres presentes, a menos que beba alcohol).
  • Mayim Hoya Bialik es Amy Farrah Fowler, doctora en neurobiología y novia de Sheldon.
  • Melissa Rauch es Bernadette Marian Rostenkowski, doctora en microbiología y esposa de Howard Wolowitz.
 

sábado, 16 de marzo de 2013

No habemus mamam

En los dos extremos del espectro

Y sí, una semana después del 8 de marzo, vuelvo al tema de la mujer. Todo esto viene a cuento porque en la web no paro de encontrarme referencias muy lamentables a la constante denostación de la que somos víctimas las mujeres. Por ejemplo, el viernes pasado me topé con un artículo en Mashable titulado Why Does the Tech World Tear Down Successful Women?lo que traducido al español significaría: "¿Por qué el mundo de la tecnología se ensaña con las mujeres exitosas?". Este artículo me caló de forma especial primero, porque soy mujer y, segundo, porque trabajo en una empresa de tecnología. Aunque mi alcance profesional no pueda compararse ni remotamente con los ejemplos citados en este artículo, no deja de indignarme comprender que, por el hecho de no tener próstata, mis perspectivas laborales son bastante más sombrías que las de mis compañeros portadores de testículos. De acuerdo con Zoe Fox, autora del reportaje, en las empresas de las nuevas tecnologías sólo un raquítico 14% de los cargos directivos recaen en mujeres. Lo más triste de este asunto es que estas mujeres son juzgadas con especial severidad no sólo por sus contrapartes masculinas, sino, lo que es aún peor, por otras mujeres que les critican decisiones que, de haber venido de un hombre, no habrían sido ni siquiera cuestionadas.

Dos altos cargos del mundo de las tecnologías duramente criticadas:
Marissa Mayer, CEO de Yahoo! y Sheryl Sandberg, COO de Facebook.

Pero los ejemplos siguen. Un par de días antes de leer este artículo en Mashable ya me había encontrado en las redes sociales con una cita que hace referencia a las supuestas palabras que pronunció el flamante papa argentino cuando la senadora Cristina Fernández de Kirchner anunció su candidatura presidencial:
"Las mujeres son naturalmente ineptas para ejercer cargos políticos. El orden natural y los hechos nos enseñan que el hombre es el ser político por excelencia; las Escrituras nos demuestran que la mujer siempre es el apoyo del hombre pensador y hacedor, pero nada más que eso". 
Según este mismo post, el entonces arzobispo de Buenos Aires no paró ahí, y agregó que "hay que tener memoria; tuvimos una mujer como Presidente de la Nación y todos sabemos qué pasó", refiriéndose a la ex presidente Estela María Martínez de Perón. También es verdad que no debemos perder de vista de dónde vienen estas palabras. Después de todo, ¿qué se puede esperar de la iglesia católica, del último bastión del imperio romano? Pero, cuando comparo las perlas del papa con las críticas vertidas contra las líderes de un sector supuestamente avant gard como las nuevas tecnologías, me encuentro con que en toda la gama del espectro a las mujeres nos toca aguantar el ninguneo y el menosprecio.
¿Hasta cuándo?