sábado, 16 de marzo de 2013

No habemus mamam

En los dos extremos del espectro

Y sí, una semana después del 8 de marzo, vuelvo al tema de la mujer. Todo esto viene a cuento porque en la web no paro de encontrarme referencias muy lamentables a la constante denostación de la que somos víctimas las mujeres. Por ejemplo, el viernes pasado me topé con un artículo en Mashable titulado Why Does the Tech World Tear Down Successful Women?lo que traducido al español significaría: "¿Por qué el mundo de la tecnología se ensaña con las mujeres exitosas?". Este artículo me caló de forma especial primero, porque soy mujer y, segundo, porque trabajo en una empresa de tecnología. Aunque mi alcance profesional no pueda compararse ni remotamente con los ejemplos citados en este artículo, no deja de indignarme comprender que, por el hecho de no tener próstata, mis perspectivas laborales son bastante más sombrías que las de mis compañeros portadores de testículos. De acuerdo con Zoe Fox, autora del reportaje, en las empresas de las nuevas tecnologías sólo un raquítico 14% de los cargos directivos recaen en mujeres. Lo más triste de este asunto es que estas mujeres son juzgadas con especial severidad no sólo por sus contrapartes masculinas, sino, lo que es aún peor, por otras mujeres que les critican decisiones que, de haber venido de un hombre, no habrían sido ni siquiera cuestionadas.

Dos altos cargos del mundo de las tecnologías duramente criticadas:
Marissa Mayer, CEO de Yahoo! y Sheryl Sandberg, COO de Facebook.

Pero los ejemplos siguen. Un par de días antes de leer este artículo en Mashable ya me había encontrado en las redes sociales con una cita que hace referencia a las supuestas palabras que pronunció el flamante papa argentino cuando la senadora Cristina Fernández de Kirchner anunció su candidatura presidencial:
"Las mujeres son naturalmente ineptas para ejercer cargos políticos. El orden natural y los hechos nos enseñan que el hombre es el ser político por excelencia; las Escrituras nos demuestran que la mujer siempre es el apoyo del hombre pensador y hacedor, pero nada más que eso". 
Según este mismo post, el entonces arzobispo de Buenos Aires no paró ahí, y agregó que "hay que tener memoria; tuvimos una mujer como Presidente de la Nación y todos sabemos qué pasó", refiriéndose a la ex presidente Estela María Martínez de Perón. También es verdad que no debemos perder de vista de dónde vienen estas palabras. Después de todo, ¿qué se puede esperar de la iglesia católica, del último bastión del imperio romano? Pero, cuando comparo las perlas del papa con las críticas vertidas contra las líderes de un sector supuestamente avant gard como las nuevas tecnologías, me encuentro con que en toda la gama del espectro a las mujeres nos toca aguantar el ninguneo y el menosprecio.
¿Hasta cuándo?





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